España es uno de los países europeos donde las olas de calor presentan mayor frecuencia e intensidad, especialmente en las regiones del interior y en las cuencas del Tajo, Guadiana y Guadalquivir. Los registros históricos muestran que episodios de este tipo son más recurrentes desde la segunda mitad del siglo XX, y los sistemas de vigilancia han evolucionado para incorporar alertas específicas por temperatura extrema.
La Península Ibérica durante el tercer episodio severo de ola de calor del verano de 2023, captado por el satélite Copernicus Sentinel-3 el 10 de agosto de 2023. Fuente: Copernicus / ESA / Wikimedia Commons (CC).
Qué es una ola de calor según AEMET
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) utiliza una definición técnica precisa: una ola de calor es un episodio de al menos tres días consecutivos en que un mínimo del 10% de las estaciones de referencia registran temperaturas máximas superiores al percentil 95 de la serie climatológica 1971–2000. Esta definición permite comparar episodios entre distintos años y regiones dentro del territorio nacional.
A efectos del sistema de avisos meteorológicos, AEMET emite alertas diferenciadas para temperatura máxima y temperatura mínima nocturna, ya que las noches cálidas sin descenso de temperatura suponen un factor de riesgo adicional, especialmente en ciudades con efecto de isla de calor urbana.
Sistema de avisos por temperatura AEMET
- Aviso amarillo: temperaturas que podrían causar daños o afectaciones en actividades cotidianas.
- Aviso naranja: temperaturas considerablemente anómalas con riesgo importante para la población.
- Aviso rojo: temperaturas extremas con riesgo muy alto; puede coincidir con cifras históricas en la zona.
Los avisos se consultan en aemet.es.
Distribución geográfica del riesgo en España
El riesgo no está distribuido de forma homogénea en el territorio español. Las zonas de mayor exposición histórica a temperaturas extremas en verano se concentran en:
- La meseta castellana (Castilla-La Mancha, Castilla y León occidental, Extremadura)
- El valle del Guadalquivir (Andalucía interior)
- La Región de Murcia y el sureste peninsular
- Las Islas Canarias en episodios de calima con viento del este
Las zonas costeras del Cantábrico y los valles pirenaicos presentan históricamente menor exposición a temperaturas máximas extremas, aunque también pueden verse afectadas de forma puntual durante episodios de advección de aire muy cálido.
Porcentaje de meses de verano boreal entre 2000 y 2012 con temperaturas extremas. La Península Ibérica aparece como una de las zonas más afectadas de Europa. Fuente: Wikimedia Commons (CC).
Efectos sobre la salud
El calor extremo afecta al organismo cuando la temperatura corporal supera la capacidad de termorregulación. Los efectos documentados sobre la salud se clasifican en distintos niveles de gravedad:
Agotamiento por calor
Es una respuesta del organismo al sobrecalentamiento. Se manifiesta con sudoración intensa, debilidad, mareos, náuseas y temperatura corporal elevada aunque por debajo de 40 °C. Requiere pasar a un lugar fresco, reposo e hidratación.
Golpe de calor
Es la forma más grave. La temperatura corporal supera los 40 °C y puede conllevar confusión, pérdida de consciencia y daño orgánico. Se considera una emergencia médica que requiere llamar al 112 de forma inmediata. Mientras se espera asistencia, se debe trasladar a la persona a un lugar fresco, aplicar paños húmedos en cuello, axilas e ingles, y no administrar medicamentos por iniciativa propia.
Deshidratación
La pérdida de líquidos por sudoración sin reposición adecuada puede derivar en deshidratación, especialmente en personas mayores que pueden no percibir la sensación de sed. El consumo regular de agua sin esperar a sentir sed es la principal medida de prevención.
Medidas preventivas documentadas
| Medida | Descripción |
|---|---|
| Hidratación continua | Beber agua con regularidad durante todo el día, aunque no se sienta sed, especialmente entre las 12:00 y las 18:00 h. |
| Evitar exposición solar en horas centrales | Entre las 12:00 y las 17:00 h, limitar las actividades al aire libre, especialmente las de esfuerzo físico. |
| Ventilación nocturna | Aprovechar las horas nocturnas para ventilar el interior de las viviendas y reducir la temperatura acumulada durante el día. |
| Protección en el hogar | Mantener persianas y toldos cerrados en las horas de mayor insolación para evitar el calentamiento de los espacios interiores. |
| Ropa adecuada | Tejidos ligeros, holgados y de colores claros reducen la absorción de calor y facilitan la transpiración. |
| Vigilancia de personas vulnerables | Comprobar periódicamente el estado de personas mayores, personas con enfermedades crónicas o niños pequeños durante los periodos de alerta. |
El Plan Nacional frente a Temperaturas Extremas
El Ministerio de Sanidad de España coordina cada año el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud. Este plan define los niveles de alerta, activa protocolos en los servicios de salud y establece recomendaciones dirigidas a la ciudadanía, a los ayuntamientos y a los centros de atención a mayores.
La Vigilancia Epidemiológica de los Efectos del Calor sobre la Salud (VIGILANS) es el sistema que registra la mortalidad asociada a olas de calor en España, permitiendo actualizar las medidas preventivas cada temporada.
Números de emergencia
- 112: emergencias generales (España)
- 061: urgencias sanitarias en muchas comunidades autónomas
- Consultar el número de urgencias de la comunidad autónoma correspondiente
Recursos y fuentes oficiales
- AEMET — Avisos meteorológicos
- Ministerio de Sanidad — Plan frente a temperaturas extremas
- OMS — Calor y salud
- Protección Civil España