No toda la población responde de la misma manera ante los extremos térmicos. Determinados grupos presentan una mayor vulnerabilidad fisiológica o social ante el calor intenso y el frío extremo. Identificar estos grupos, conocer los factores que aumentan el riesgo y saber qué señales de alerta observar son aspectos fundamentales para reducir el impacto de estos episodios en la salud.

Vaso de agua potable limpia — la hidratación es clave para prevenir los efectos del calor

La hidratación regular es una de las medidas preventivas más eficaces durante los episodios de calor extremo, especialmente en personas mayores que pueden no percibir la sensación de sed. Fuente: Wikimedia Commons (CC).

Grupos de mayor vulnerabilidad

Los planes de actuación del Ministerio de Sanidad y los informes de la Organización Mundial de la Salud coinciden en identificar los siguientes grupos como prioritarios durante los episodios de temperatura extrema:

Personas mayores

Con la edad, la capacidad del organismo para regular la temperatura corporal disminuye. El mecanismo de la sed se vuelve menos sensible, lo que puede llevar a estados de deshidratación sin que la persona lo perciba. Además, muchas personas mayores toman medicamentos (diuréticos, antihipertensivos, ciertos psicofármacos) que pueden interferir con la termorregulación o reducir la tolerancia tanto al calor como al frío.

En España, el Imserso y las comunidades autónomas mantienen registros de personas mayores que viven solas, lo que permite activar sistemas de seguimiento durante los periodos de alerta. Los servicios de teleasistencia también intensifican sus llamadas durante estos episodios.

Niños pequeños

Los lactantes y los niños menores de cuatro años tienen una relación superficie corporal/peso mayor que los adultos, lo que los hace más susceptibles a los cambios de temperatura. Su capacidad de regular la temperatura corporal aún no está completamente desarrollada. Adicionalmente, dependen de otras personas para su hidratación y protección frente al calor o el frío.

Nunca dejar a un niño solo en un vehículo cerrado

En días de calor intenso, la temperatura interior de un vehículo cerrado puede alcanzar valores letales en pocos minutos, incluso cuando la temperatura exterior no es extrema. Esta situación constituye una emergencia: llamar al 112 de inmediato.

Personas con enfermedades crónicas

Ciertas patologías aumentan de forma significativa el riesgo durante los extremos térmicos:

  • Enfermedades cardiovasculares: el calor dilata los vasos sanguíneos y puede provocar hipotensión; el frío genera vasoconstricción y aumenta la presión arterial, incrementando el riesgo de episodios agudos.
  • Diabetes: la deshidratación puede desestabilizar los niveles de glucosa en sangre. Además, los diabéticos tienen mayor riesgo de lesiones por frío en las extremidades.
  • Enfermedades pulmonares (EPOC, asma): el aire frío puede desencadenar crisis bronquiales; el calor intenso y la contaminación asociada agravan los síntomas.
  • Enfermedades renales: la deshidratación tiene consecuencias más graves en personas con función renal comprometida.
  • Enfermedades neurológicas: pueden afectar a la percepción del calor o el frío y reducir la capacidad de respuesta autónoma ante el estrés térmico.

Personas con situación de exclusión residencial

Las personas sin hogar representan uno de los grupos más expuestos durante los episodios de frío extremo y, en menor medida, de calor intenso. En España, los servicios municipales de emergencias sociales activan protocolos de atención reforzada durante las alertas meteorológicas, con apertura de centros de acogida de emergencia y patrullas de calle.

Trabajadores expuestos a condiciones extremas

Los trabajadores de sectores como la agricultura, la construcción, la logística o los servicios de emergencia que desarrollan su actividad al aire libre o en entornos no climatizados deben seguir protocolos específicos de prevención de riesgos laborales en situaciones de alerta por temperatura.

Señales de alerta ante el calor

Señal Posible causa Acción
Piel caliente, seca y enrojecida Posible golpe de calor Llamar al 112. Trasladar a lugar fresco.
Confusión o desorientación repentina Posible afectación neurológica por calor Llamar al 112. No dejar sola a la persona.
Sudoración intensa + debilidad Agotamiento por calor Llevar a lugar fresco, dar agua si está consciente.
Poca o ninguna orina de color oscuro Deshidratación Incrementar consumo de agua; consultar médico si persiste.
Náuseas o vómitos en ambiente cálido Estrés térmico Pasar a lugar fresco, hidratarse gradualmente.

Señales de alerta ante el frío

Señal Posible causa Acción
Escalofríos intensos que cesan de repente Hipotermia avanzada Llamar al 112. Abrigar gradualmente.
Confusión, somnolencia extrema en ambiente frío Hipotermia Llamar al 112. No dar bebidas alcohólicas.
Dedos o zonas de piel blancos, duros e insensibles Congelación No frotar; calentar gradualmente con agua tibia (no caliente). Buscar atención médica.
Dificultad para respirar + silbidos Crisis por aire frío en asmáticos/EPOC Usar inhalador de rescate; consultar médico si no mejora.

Recomendaciones específicas para cuidadores

Quienes cuidan a personas mayores o a personas con enfermedades crónicas durante episodios de temperatura extrema deben tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Verificar regularmente el estado de la persona, su nivel de hidratación y la temperatura del entorno donde se encuentra.
  • Asegurarse de que el espacio de residencia alcanza y mantiene temperaturas adecuadas (entre 18 °C y 26 °C según la estación).
  • Revisar con el médico si alguno de los medicamentos habituales puede interferir con la tolerancia al calor o al frío.
  • Tener a mano los teléfonos de emergencia: 112 (emergencias generales), 061 (urgencias sanitarias en muchas comunidades) y el teléfono del médico de cabecera.
  • No minimizar síntomas como confusión, somnolencia inusual o cambios en el comportamiento durante una alerta meteorológica.

Recursos y apoyo institucional en España

Durante los periodos de alerta por temperatura extrema, varias instituciones activan recursos específicos de atención a grupos vulnerables:

  • Servicios sociales municipales: muchos ayuntamientos activan protocolos de visita o llamada a personas mayores que viven solas durante las alertas.
  • Teleasistencia (Imserso y comunidades autónomas): el servicio intensifica el contacto con los usuarios durante los avisos por calor o frío.
  • Cruz Roja: desarrolla programas de atención domiciliaria y distribución de recursos durante emergencias climáticas.
  • Servicios de urgencias sociales: disponibles en la mayoría de capitales de provincia para atender situaciones de emergencia relacionadas con el frío en personas sin hogar.

Fuentes y referencias

Este artículo tiene carácter educativo e informativo. Las indicaciones aquí recogidas no sustituyen en ningún caso el diagnóstico ni el tratamiento médico profesional. Ante cualquier emergencia, contactar con el 112.